Antiguamente se decía “dietético”. Así, quien consumía productos con
esta etiqueta daba a entender que estaba bajo un régimen estricto que limitaba grasas y calorías. El
producto no era ligero; era de dieta. Una especie de penitencia que terminaba
definiendo la dinámica moral de los gorditos. Ya había quienes prácticamente vivían
a dieta, pero sus vidas estaban muy lejos de lucir preferibles, pues el
sobrevivir a dieta suponía la constante traición de los propios propósitos: hoy
estamos a dieta porque ayer nos empachamos.
Hasta que un día vino la moda light.
El mercado ofrece muchas alternativas de productos dietéticos, y para elegir las más adecuadas a las necesidades nutricionales de cada persona es necesario estar atento. Sin duda que el rótulo “dietético” no significa nada, aparte de un buen gancho comercial.
Donde Encontrar la Verdad
Como el objetivo es consumir menos calorías en una dieta balanceada, hay
que buscar los alimentos que sean reducidos en azúcar y grasa. Para cerciorarse
de esto, la clave no está en la parte delantera del envoltorio, sino en la
trasera, en la información nutricional. Si un producto se jacta de ser
hipocalórico y no tiene este dato, no se le puede creer, porque no informa
sobre su calidad de tal.
Comida light, es realmente light?
Los alimentos "light" se introdujeron en el mercado como un
auténtico descubrimiento que permitía gozar de los placeres gastronómicos más
pecaminosos y calóricos, incluso a aquellas personas sometidas a los
absolutistas dictados de la dieta hipocalórica. Pero, no se engañen, los
alimentos light no adelgazan por solo consumirlos; en el mejor de los casos,
engorda menos. Lo light es ligero. Las bebidas, los aperitivos, los postres,
los dulces que se etiquetan bajo este epígrafe anglosajón contienen,
teóricamente, un 30 por ciento menos de calorías que sus correspondientes normales.
La cultura de lo "light" ha generado una especie de confusión
universal. Es completamente incorrecto relacionar directamente este tipo de
productos con la dieta.
La Publicidad Light
¿Qué sucede cuando esto no es tan esto, y resulta que aquello tampoco es
tan aquello?
Cada día la televisión bombardea a los consumidores ofreciendo una
enorme cantidad de productos bajos en calorías, denominados light. La
influencia de la sociedad, notablemente preocupada por el mantenimiento de la
silueta y por la posibilidad de llevar una alimentación sana, es la culpable de
este aumento de la oferta “ligera”.
Lo malo de esta especie de boom es que puede provocar una cierta
confusión en el consumidor. Lo primero que éste debe tener muy claro es qué es
exactamente un alimento light. Los productos así llamados son bajos en calorías
porque han sido desgrasados o porque se les ha reducido o quitado una cantidad
de azúcares. Es decir, han sufrido una reducción o sustitución de algunos de
los componentes de los productos tradicionales para conseguir que tengan un
menor aporte calórico.








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